sábado, 6 de noviembre de 2010

El final

Notas del Autor


Todos queremos que el final de nuestro personaje sea distinto. Yo lo se por
experiencia. Estar leyendo un libro y que en el tercer libro te lo
maten. Por eso quiero dar mi versión de ese final. Un final que algunos
ya habrán leído y que no se lo creen. (como yo). Disfrutar de la
historia que solo es un capitulo o no... Siempre estarán vivos en nuestros corazones



La gran llama


Las ruinas inundaba toda la ciudad. Solo había silencio. Las lagrimas caían
del cielo. El mundo se estremecía ante ese insólito lugar. Las llamas
del fuego extinguían. El fin del mundo se acercaba. Miles de personas
habían muerto y otras lo esperaban.


El gran héroe esperaba su hora. El tiempo se paro en aquel instante. Sus
ojos se oscurecieron. Imágenes de sus grandes momentos en la vida
inundaban su mente. El primer día de escuela. Los entrenamientos con su
padre y sensei. Las excursiones realizadas con sus amigos. Las comidas
de su madre. Sus ascensos a grados superiores. El día que aprobó a un
grupo de nuevos gennins.. sus mejoras. Esos momentos felices de su
vida. Tuvo grandes perdidas. Las muertes de sus padres, sensei,
amigos..... Vio sus muertes una vez mas, muy dolorosas. Perdió a mucha
gente. Pero a los largo de los años fue ganando gente.


Ahora veía una gran luz. Un nuevo camino surgió. Comenzó andar por aquel
sendero. El tiempo allí no avanzaba. El mundo se paso solo para él. En
su recorrido iban apareciendo personajes.
-¿Porqué sigues el camino?- le pregunto una mujer que se parecía a su madre.
Paro por unos momentos. Le quiso decir algo. Se toco el cuello. No tenia voz para responder. Continuo avanzando.


Dos adolescentes, una chica con dos marras en la cara y un chico con unas
gafas, situados en ambos lados del camino. Estaban decepcionados.
-¡No sigas!- gritaron a la vez- ¡No es tu hora!.
Continuo andando hasta la gran luz.


Vio mas gente gritarle lo mismo. Gente que no conocía o no recordaba. A los
lados del camino se mostraban imágenes extrañas. Un futuro incierto de
los seres queridos que dejo atrás. Algo lo esperaba al final. En un
punto del camino observo algo nuevo. Destellos de un mundo. Un mundo
distinto al suyo. La forma de los continente no las conocía. Cosas
extrañas sobrevolaban al rededor de ese mundo. Le llamo extrañamente la
atención. Su curiosidad aumento con cada paso. El gran final se
acercaba.


Unos nuevos personajes obstaculizaban de nuevo el camino.
-No sigas -comenzó a decir un hombre de pelo gris y largo y dos rayas en su rostro.
-Aun no ha llegado su momento -comento un hombre rubio con la chaqueta de hokage.
-Aun no lo ha llamado- finalizo el ultimo hombre vestido de hokage.
Sus miradas le entristeció. Lo dejaron pasar.


El camino se acababa. Lo sentía. Su alma se lo decía. Pero había algo que
le avisaba. No sabia el qué. Miro hacia atrás. Todo era oscuro. No
había marcha atrás. Eso o sabia. Algo impulso a continuar.


La gran luz no era lo que parecía. Una gran llama roja surgió de ella.
Algo o alguien lo esperaba. El camino se transformo en unas escaleras
de caracol. Subió y subió. No se canso. En los últimos escalones pudo
ver un castillo blanco, en él la llama ardía aun mas.


Los rayos de luz eran absorbidos por el castillo. El suelo era todo de
mármol. Paso el portón. Quedo impresionado. Vio una sombra deslizarse
hacia él.
-¿Qué haces aquí, hijo?- Le pregunto una coz detrás de él.
Se dio la vuelta. Se encontró un hombre parecido a él. Su pelo era un poco mas largo. Lo reconoció.
-Pa...pa -tartamudeaba- Papa!?
-Si hijo, soy yo.
-¿Qué es eso? -pregunto señalando a la gran llama.
-El espíritu del fuego- sonrió- ¿Qué haces aquí?
-Es muy largo de contar- bajo la mirada
-Ay tiempo- poso una mono sobra su hombro- A ver si llega.- se quedo mirando el oscuro horizonte.


Estuvieron un buen rato charlando. Le contaba su historia. Unos cánticos surgieron
del castillo. La llama ardió con mas fuerza. El castillo se ilumino.
Unas manos surgieron de la llama.
-¿Qué ha sido eso? -Pregunto exaltado.
-Ya esta aquí-decía mirando a un lugar fijo.


La puerta del castillo se abrió. Apareció una hermosa mujer.
Pelo negro y largo, y de ojos oscuros. Llevaba un largo vestido rojo. Se acercaba hacia ellos con un gran libro.
-¿Qué haces aquí?- Le pregunto la dulce voz.- Tu no estas en el libro- pasando hojas del libro- Tu hora aun no ha llegado.


Su padre lo miraba con tristeza. La mujer seguía mirando el libro. La llama
vacilo por un momento. Ella dejo el libro. Algo iba mal. Fue hacia la
llama. Observo dentro de ella. Metió una de sus manos dentro del fuego.
Saco una esfera. Volvió ante ellos
-Todavía tiene tiempo. -le decía al padre- Su hora no llego. Aun lo necesitan.
Su padre lo miro.
-¿Qué pasa papa?- luego miro a la mujer- ¿Quién eres?
La mujer le lanzo la esfera. Fue empujado hacia atrás antes de escuchar la respuesta de aquellas preguntas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario