sábado, 6 de noviembre de 2010

Icha Icha el boceto

Llegaba de trabajar en la oficina. Ese día hacía calor. La ropa la tenía pegada al cuerpo por culpa del sudor. Abrió la puerta de la casa. Una bocanada de aire fresco alivio un poco su calor. Cerró la puerta para que ese ambiente agradable no se marchase. Se descalzo y dejo tirado los zapatos por el pasillo. Entro al salón. No esta allí como los días anteriores. Tiro el bolso al sillón. Se dirigió hacia el piso de arriba. Subía las escaleras perezosamente. Estaba muy cansada y el calor era insoportable. Dejo la chaqueta tirada en las escaleras. No tenía ganas de ponerla en el perchero. Se fue desabrochando la blusa. Entro en la habitación. Tiro la blusa y la falda encima de la cama. Dejo la puerta de la habitación medio abierta. En el baño abrió el grifo. Con su mano comprobó la temperatura del agua. Estaba fría. Se introdujo en la ducha. Las gotas de agua caían sobre su piel sudorosa, como mil caricias refrescantes. Se sentía más aliviada. Se enjabono todo el cuerpo para quitarse aquel asqueroso sudor. Se aclaro el jabón. Cogió la toalla y se envolvió en ella. Pero aun sentía calor. Dio un pequeño traspiés. La toalla cayó al suelo de la habitación. Ahí debajo de la cama había algo. Encontró su pequeño juguete. Desde que se caso no lo volvió a usar. Lo cogió con cuidado, recordando viejos tiempos. Se sentó sobre la cama. Entre sus manos sostenía algo que dejo olvidado. Un escalofrió recorrió todo su cuerpo. Lentamente fue separando un poco sus piernas. Comenzó a masajear su sexo con la mano, lentamente y en círculos, experimentando un éxtasis intenso. Noto que poco a poco una humedad impregnaba sus dedos. Decidió acostarse, porque así estaría más cómoda para poder aumentar su placer…

Regresaba de un día duro de trabajo. Había bebido alcohol, pero aun así no se sentía agotado. Intento abrir la puerta pero no atinaba con su llave, hasta que lo consiguió y abrió la puerta. Tropezó con unos zapatos de tacón. Cuando estuvo dentro comenzó a oír gemidos que surgían del piso de arriba. ¿Le estaría poniendo los cuernos? En las escaleras se encontró con la chaqueta, pero la dejo allí. Vio que la puerta de la habitación no estaba cerrada. Observo haber lo que había en el interior de la habitación. Su mujer se encontraba sola...pero.... ¿qué estaba haciendo? Se acariciaba el cuerpo sensualmente. Entre sus manos sostenía algo. Se percato de una cosa, que tenía su mujer en las manos. ¡Oh dios, era su sustituto! No le gusto sentirse desplazado y que un objeto satisficiese la necesidad de su mujer. Pero se quedo observando y noto que surgía un bulto en su pantalón. Le excitaba mucho ver a su mujer tan caliente. Se desabrocho el pantalón y el bulto aumento de tamaño, pero aun seguía atrapado por su calzoncillo. Quito lentamente el pantalón sin hacer apenas ruido para que su mujer no se diera cuenta de que él estaba ahí. Fue bajándose los calzoncillos hasta que su sexo alcanzo su libertad. Vio que estaba palpitante y enorme. Con su mano empezó acariciar su sexo, arriba, abajo.

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