sábado, 6 de noviembre de 2010

Lujuria

El hombre de cabellos grises alzó la mirada para mirarla a los ojos. Ella hizo lo mismo. Fue una mirada llena de significados, de palabras, de pensamientos… Como si ambas personas se estuvieran buscando durante mucho tiempo, y por fin se habían encontrado. Él alzó una mano y acarició su mejilla cariñosamente, y con la otra, la agarró de la cintura. Ella le acarició el pelo, y puso su otra mano en su hombro. Yanna le bajó lentamente la máscara, mostrando, por primera vez, su bello rostro. Lentamente, los dos acercaban sus rostros, y se miraban a los ojos. Fueron cerrándolos poco a poco, y acercándose cada vez más, hasta que finalmente sus labios de juntaron. El beso fue intenso, dulce, apasionado.. Los dos se dejaron guiar por las sensaciones vividas en aquel momento.

 
Siguieron besándose bajo la lluvia, a pesar del frío se sentían calientes. Sus ropas estaban totalmente empapadas y se transparentaba la ropa interior, esto hizo la cosa más excitante para ambos. Kakashi, el nombre del "desconocido" comenzó a deslizar una de sus manos debajo de la camisa de Yanna y mientras la otra desabrochaba los botones de esta. La funda del torso de Kakashi ya la tenía mosqueada por lo que cogió el cuchillo de su tobillo y la rasgó. Pero al hacerlo hizo una minúscula herida, la cual lamió. Kakashi gimió, excitado por aquel roce. Siguió recorriendo sus abdominales con los labios, hasta llegar al pantalón . Allí paro su descenso
Él hizo un movimiento rápido. Sus posiciones cambiaron. Deslizo los tirantes del sostén, uno a uno. Se acerco mas a ella. Comenzó a besarle el cuello. Descendió una de sus manos a lo largo de su cadera, la pasó por encima del muslo. Se detuvo indecisa. ¿Querría él llegar tan lejos como ella?. Las manos de él acariciaron su pecho, como respondiendo a su pregunta. Sus dudas desaparecieron y continuó bajando sus manos por el interior de su pierna.
Esa sensación superaba a las anteriores. Estaba decidida. Comenzó a desabrochar le el pantalón, la situación le resultaba cada vez más adictiva. Kakashi la ayudo deshaciéndose de la vestimenta inferior. Él volvió a su boca con ganas de saborearla otra vez. Se deslizo por su húmedo pecho.
Yanna empezó a asustarse. Ya lo había hecho con alguien antes, pero esta vez era diferente. Kakashi le importaba, quería que el disfrutara y no decepcionarlo. Estos pensamientos hicieron que se viera menos implicada tocándole. Kakashi lo percibió y creyó que era indecisión. Comenzó a dudar si continuar o no temiendo hacerla daño o darle la impresión equivoca de que él solo quería sexo. Pero no era verdad, él quería algo mas que una relación física.
- Yanna...- la llamo
-Sí?

Entonces él la volvió a besar y la abrazo para tranquilizarla.
-No tengas miedo, mi vida.- susurro.
Ambos se miraron intensamente a los ojos en ellos se reflejaba una absoluta confianza. Eso hizo que sus dudas se desvanecieran. Después de esa larga mirada sus labios volvieron a unirse. Su besos se volvieron ardiente. Él con manos expertas empezó a subir la mano por la rodilla y bajando con los besos hasta el estomago. Con manos temblorosas ella le sujeto el cabello. Él deposito mas besos ardientes en su ombligo; los besos fueron bajando hasta que se toparon con las inoportunas bragas. Él las arranco con los dientes.
-¿Estas segura de continuar?- dijo él levantando la cabeza para mirarla a los ojos.
Yanna no contesto, sus pensamientos no le permitían pensar en otra cosa que no fuera en aquel momento; quería que Kakashi fuera suyo. El deseo de tenerlo dentro de ella, de sentirlo en su cuerpo de formar un único ser con él la invadía por completo. El deseo había poseído todo su cuerpo, pudo ver en los ojos de Kakashi que él estaba sintiendo lo mismo; una fría cortina de lluvia los envolvió.
Sus cuerpos desnudos empezaron a danzar al compas de la lluvia, poseídos por la lujuria se fundieron en un ardiente beso y se dejaron caer sobre el frio y húmedo césped. Yanna había esperado este momento durante toda su vida, quería que fuera especial para él, en un delicado movimiento Ella consiguió ponerse sobre su amado, él abrió los ojos de pura sorpresa, la cicatriz se alargo unos pocos milímetros a causa de ese gesto. Todo era tan fácil, Ella se sentía la reina del mundo subida sobre él, empezó a galopar con extrema delicadeza. Sus labios apenas se separaban unos milímetros para poder coger aire. Las manos de él le sujetaban las nalgas con fuerza, ese gesto invitaba a ella a seguir adelante. Y por fin lo consigio, una parte de él cobro vida y se levanto unos centímetros. Ella procuro colocar su sexo encima del de él, sin interrumpir el interminable beso, y bajo con suma delicadeza hasta que sintió la punta penetrando lentamente. Fue en ese instante cuando Yanna dejo de ser ella, el contacto con esa parte del cuerpo la convirtió en un ser capaz de todo por complacer los deseos de su cuerpo; acelero su bajada, sintió todo su sexo dentro de ella. Un leve grito de júbilo salió de los labios de él. Kakashi presiono con más fuerzas las nalgas de Yanna, haciendo que su cuerpo se pegara más aun al de él. Ella sintió como una corriente eléctrica se desataba en su sexo y le recorrió todo el cuerpo, interrumpió el beso unos segundos para coger aire y lo volvió a besar; quería que él sintiera lo que estaba sintiendo ella...y lo logro, cuando sus labios se volvieron a separar Kakashi jadeo de placer y una sonrisa apareció en su rostro. Yuuko jadeo también al sentir que iba a morir en ese mismo instante de placer.
Ella separo la conexion existente entre ambos y bajo lentamente por el cuerpo de él,lamiento su cuerpo con la lengua, para cuando llego a la altura del ombligo; apoyo la cabeza y miro a Kakashi a los ojos.
-Bueno,no ha estado tan mal.-susurro ella sin apartar la vista de los ojos de él.

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